¡Lo imposible para el hombre es posible para Dios!
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REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO
San Mateo 19, 23-30
Lecturas del día de Hoy:
Primera Lectura: del Libro de los Jueces 6, 11-24a:
En aquellos días, el ángel del Señor vino y se sentó bajo la encina de Ofrá, propiedad de Joá de Abiezer, mientras su hijo Gedeón estaba trillando trigo a látigo en el lagar, para esconderse de los madianitas.
El ángel del Señor se le apareció y le dijo: -El Señor está contigo, valiente.
Gedeón respondió: -Perdón; si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos ha venido encima todo esto? ¿Dónde han quedado aquellos prodigios que nos contaban nuestros padres: “¿De Egipto nos sacó el Señor?” La verdad es que ahora el Señor nos ha desamparado y nos ha entregado a los madianitas.
El Señor se volvió a él y le dijo: -Vete, y con tus propias fuerzas salva a Israel de los madianitas. ¡Yo te envío!
Gedeón replicó: -Perdón; ¿cómo puedo yo librar a Israel? Precisamente mi familia es la menor de Manasés, y yo soy el más pequeño en casa de mi padre.
El Señor contestó: -Yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.
Gedeón insistió: -Si he alcanzado tu favor, dame una señal de que eres tú quien habla conmigo. No te vayas de aquí hasta que yo vuelva con una ofrenda y te la presente.
El Señor dijo: -Aquí me quedaré hasta que vuelvas.
Gedeón marchó a preparar un cabrito y unos panes ázimos con media fanega de harina; colocó luego la carne en la cesta y echó el caldo en el puchero; se los llevó al Señor y se los ofreció bajo la encina.
El ángel del Señor le dijo: -Coge la carne y los panes ázimos, colócalos sobre esta roca y derrama el caldo.
Así lo hizo. Entonces el ángel del Señor alargó el cayado que llevaba, tocó la carne y los panes, y se levantó de la roca una llamarada que los consumió. Y el ángel del Señor desapareció de su vista.
Cuando Gedeón vio que se trataba del ángel del Señor, exclamó: – ¡Ay, Dios mío!, que he visto el ángel del Señor cara a cara.
Pero el Señor le dijo: – ¡Paz! No temas, no morirás.
Entonces Gedeón levantó allí un altar al Señor y le puso el nombre de «Señor de la Paz».
Palabra de Dios, Te alabamos Señor.
Salmo de Hoy:
Salmo 85, 9.11-12.13-14:
El Señor anuncia la paz a su pueblo.
Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón.»
El Señor anuncia la paz a su pueblo.
La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra
y la justicia mira desde el cielo.
El Señor anuncia la paz a su pueblo.
El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos.
El Señor anuncia la paz a su pueblo.
Evangelio de Hoy:
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 19, 23-30:
“Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios”.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -Creedme: difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de los Cielos.
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: -Entonces, ¿quién puede salvarse?
Jesús se les quedó mirando y les dijo: -Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.
Entonces le dijo Pedro: -Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos va a tocar?
Jesús les dijo: “cuando llegue la renovación, y el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos, para regir a las doce tribus de Israel.
El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros”.
Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.