¡Rema mar adentro!
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REFERENCIA BÍBLICA DEL EVANGELIO
San Lucas 5, 1-11
Lecturas del día de Hoy:
Primera Lectura: de la carta del apóstol San Pablo a los colosenses Col 1, 9-14:
Hermanos:
Desde que nos enteramos de vuestra conducta, no dejamos de rezar por vosotros y de pedir que consigáis un conocimiento perfecto de su voluntad, con toda sabiduría e inteligencia espiritual.
De esta manera vuestra conducta será digna del Señor, agradándole en todo; fructificaréis en toda clase de obras buenas y aumentará vuestro conocimiento de Dios.
El poder de su gloria os dará fuerza para soportar todo con paciencia y magnanimidad, con alegría dando gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.
Palabra de Dios, te alabamos Señor.
Salmo de Hoy:
Salmo 98(97), 2-3ab.3cd-4.5-6
El Señor da a conocer su victoria.
El Señor da a conocer su victoria
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y de su fidelidad
en favor de la casa de Israel.
El Señor da a conocer su victoria.
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera,
gritad, vitoread, tocad.
El Señor da a conocer su victoria.
Tocad la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompas
aclamad al Rey y Señor.
El Señor da a conocer su victoria.
Evangelio de Hoy:
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 5, 1-11:
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.
Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: -Rema mar adentro y echad las redes para pescar.
Simón contestó: -Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo: -Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: -No temas: desde ahora serás pescador de hombres.
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor, Gloria a ti Señor Jesús.